Me volvió a pasar.
El amor me está nublando la inteligencia de nuevo.
Y si todo va como hasta ahora, como lo deseo, pronto me despediré del todo de mi blog, pero no hay de qué preocuparse, será por algo bueno.
Realmente me gusta mucho escribir, sin importar si lo hago bien o mal, me gusta y no quiero dejar de hacerlo nunca, pero tampoco quiero escribir por escribir, y es por eso que algún día, espero que no muy lejano, cuando todo se estabilice un poco por aquí, regresaré con un nombre nuevo, y para siempre... (o más bien, hasta que mi vida y mis capacidades mentales me lo permitan).
No prometeré nada esta vez, que si escribiré o que si no escribiré, sólo espero que todos ustedes estén muy bien, y que sepan que si no lo están, yo estoy aquí para hacer lo que esté en mis manos.
agosto 25, 2007
julio 30, 2007
ADIÓS A MIS 25
Este sábado le digo adiós a mis 25 años y le doy la "bienvenida" a mis 26.
Y cuando digo "bienvenida" así, entre comillas, es porque en realidad no van a ser muy bien recibidos, pero no tiene nada qué ver con el miedo a envejecer, ni nada por el estilo.
Mi razón es mucho más superficial: ¡no me gusta el número 26!, de hecho preferiría cumplir 27, y de alguna manera siento o presiento que en este año no me van a ocurrir muchas cosas significativas (espero equivocarme).
Además existe esta otra razón, todavía más superficial, de que me encanta tener 25 años para poder entonar esa canción noventera de 4 Non Blondes que tienen a su derecha en el radioblog... Y ya no lo voy a poder hacer :(
Sea como sea, anoche soñé que nadie se acordaba de mi cumpleaños y que nadie iba a mi festejo... (mmmhhh... me caga como las inseguridades se reflejan en nuestros sueños).
Entonces, para que mi sueño no se haga realidad, si viven en Monterrey o su área metropolitana, los espero este sábado 4 de agosto en el Café Iguana a partir de las 10:00 p.m., para quienes no me conocen, acérquense a la barra y griten "¡¿La culpable de todo?!", y yo responderé.
Y cuando digo "bienvenida" así, entre comillas, es porque en realidad no van a ser muy bien recibidos, pero no tiene nada qué ver con el miedo a envejecer, ni nada por el estilo.
Mi razón es mucho más superficial: ¡no me gusta el número 26!, de hecho preferiría cumplir 27, y de alguna manera siento o presiento que en este año no me van a ocurrir muchas cosas significativas (espero equivocarme).
Además existe esta otra razón, todavía más superficial, de que me encanta tener 25 años para poder entonar esa canción noventera de 4 Non Blondes que tienen a su derecha en el radioblog... Y ya no lo voy a poder hacer :(
Sea como sea, anoche soñé que nadie se acordaba de mi cumpleaños y que nadie iba a mi festejo... (mmmhhh... me caga como las inseguridades se reflejan en nuestros sueños).
Entonces, para que mi sueño no se haga realidad, si viven en Monterrey o su área metropolitana, los espero este sábado 4 de agosto en el Café Iguana a partir de las 10:00 p.m., para quienes no me conocen, acérquense a la barra y griten "¡¿La culpable de todo?!", y yo responderé.
julio 13, 2007
ACKWARD SILENCES
¿Qué es lo que determina nuestra actitud ante los momentos silenciosos cuando estamos en compañía de una persona?
¿Por qué junto a algunas personas los silencios son sólo eso, mientras junto a otras esos silencios se convierten en 'silencios incómodos'?
¿Por qué junto a algunas personas los silencios son sólo eso, mientras junto a otras esos silencios se convierten en 'silencios incómodos'?
junio 16, 2007
SE ME ENCOJE EL CORAZÓN
Quien sea que haya acuñado la frase "se me encoje el corazón", no pudo haber descrito mejor ese sentimiento, porque es exactamente lo que siento cuando:
- Veo a un anciano llorar (ésta es una de las peores cosas que me pueden pasar, de verdad).
- Humillan enfrente de mí a alguien a quien yo admiro(Algunos recordarán a la amiga de Amélie, a quien le gustaba ver como humillaban a un padre enfrente de su hijo; bueno, yo odio eso).
- Critican el trabajo de alguien que se esforzó mucho por hacerlo, como cuando un hijo llega todo emocionado a decirle a su padre que sacó 9 en su examen y éste le recrimina porque no sacó 10.
- Insultan a alguien (aún si se trata de decirle a Hitler: "jajaja que pinche bigotillo tan curado te cargas" o a Bush "oye tienes cara de pendejo").
- Se burlan de la condición de alguien que no puede cambiar dicha condición (alguien con síndrome de Down o con alguna deficiencia física).
Creo que tengo demasiada empatía con la gente, no puedo evitar ese "encogimiento de corazón" cuando le pasan cosas malas incluso a las personas que me odian.
¿Cómo ser indiferente?
- Veo a un anciano llorar (ésta es una de las peores cosas que me pueden pasar, de verdad).
- Humillan enfrente de mí a alguien a quien yo admiro(Algunos recordarán a la amiga de Amélie, a quien le gustaba ver como humillaban a un padre enfrente de su hijo; bueno, yo odio eso).
- Critican el trabajo de alguien que se esforzó mucho por hacerlo, como cuando un hijo llega todo emocionado a decirle a su padre que sacó 9 en su examen y éste le recrimina porque no sacó 10.
- Insultan a alguien (aún si se trata de decirle a Hitler: "jajaja que pinche bigotillo tan curado te cargas" o a Bush "oye tienes cara de pendejo").
- Se burlan de la condición de alguien que no puede cambiar dicha condición (alguien con síndrome de Down o con alguna deficiencia física).
Creo que tengo demasiada empatía con la gente, no puedo evitar ese "encogimiento de corazón" cuando le pasan cosas malas incluso a las personas que me odian.
¿Cómo ser indiferente?
junio 08, 2007
MI SUBCONSCIENTE ME TRAICIONA
¿Por qué si me jacto de tener un conocimiento musical relativamente amplio y de buen gusto... no puedo dejar de escuchar en mi mente las canciones más simples, ñoñas, nacas y machistas?
Estos son sólo algunos ejemplos:
- Porque amarte es algo celestiaaaaaaal...
- Que la dejen ir al baile sola, solita y sola, solita y sola...
- Rompe, rompe, rompe...
- Se cansó de esperar, acostaaada en la caaaama...
Todo se soluciona cuando me pongo mis audífonos, pero ¿qué hago cuando se me olvidan? :-S
Estos son sólo algunos ejemplos:
- Porque amarte es algo celestiaaaaaaal...
- Que la dejen ir al baile sola, solita y sola, solita y sola...
- Rompe, rompe, rompe...
- Se cansó de esperar, acostaaada en la caaaama...
Todo se soluciona cuando me pongo mis audífonos, pero ¿qué hago cuando se me olvidan? :-S
mayo 30, 2007
¿QUE RECORDAR ES VIVIR?
Patrañas.
Yo recuerdo y recuerdo, y lo único que gano con recordar es sentirme triste porque todas esas vivencias que alguna vez me hicieron feliz, ya quedaron en el pasado.
Y lo peor es que las personas que te acompañan en tus recuerdos en realidad no están ahí… no es como si al recordar regresaras en el tiempo y esas personas estuvieran ahí contigo, otra vez, siendo felices.
No estoy tan triste, pero me di cuenta de que recordar no es vivir.
Yo recuerdo y recuerdo, y lo único que gano con recordar es sentirme triste porque todas esas vivencias que alguna vez me hicieron feliz, ya quedaron en el pasado.
Y lo peor es que las personas que te acompañan en tus recuerdos en realidad no están ahí… no es como si al recordar regresaras en el tiempo y esas personas estuvieran ahí contigo, otra vez, siendo felices.
No estoy tan triste, pero me di cuenta de que recordar no es vivir.
mayo 25, 2007
SIN FORMA NI SEGUIMIENTO, SIN PRINCIPIO NI FINAL
Desde niña mostré indicios de que yo no iba a ser una persona normal. Cuentan mis papás que cuando mis vecinitos venían a invitarme a jugar a la Bebeleche, al Calabaceado o al Stop, yo les decía que tenía cosas más importantes qué hacer que jugar juegos estúpidos, y me subía a mi cuarto a hacer dibujos extraños e incomprensibles en mi cuaderno.
Cuando tenía 7 años le dije a mi mamá que ya no quería que me eligiera la ropa porque los holanes y el color rosa eran para las niñas bobas, y le dije también que ya no quería ir a la Iglesia porque me aburría, y que además no creía nada de lo que ahí decían.
Durante toda la primaria fui una niña antipática y antisocial que sólo se concentraba en sacar buenas calificaciones. En el recreo me la pasaba leyendo historias de terror y luego con ellas asustaba a las niñas que se me acercaban con la intención de entablar una amistad.
Cuando entré a la secundaria mis calificaciones comenzaron a bajar considerablemente porque para ese entonces me encontraba tan obsesionada con Nirvana y los Smashing Pumpkins que lo único que hacía durante todo el día era escuchar su música (a veces ni siquiera comía ni cenaba, llegaba de la escuela y me encerraba en mi cuarto a escuchar música hasta quedarme dormida… obviamente tampoco hacía la tarea).
Mis papás comenzaron a preocuparse por mi salud física y mental; física porque pensaban que tenía algún desorden alimenticio, nunca entendieron que si no comía no era por vanidad sino porque simplemente tenía la cabeza llena de otras cosas y que incluso a veces no comía porque se me olvidaba.
Me llevaron con un psicólogo… y con otro… y con otro… Perdí la cuenta de cuántos especialistas se metieron en mi mente tratando de convencerme, cada quien a su modo y con sus palabras, de que fuera un poco más sociable y un poco más “normal”… hasta que mis papás se resignaron… o se quedaron sin dinero.
Cuando Kurt Cobain murió, algo murió dentro de mí también. Sentí como una especie de escalofrío recorrió todo mi cuerpo hasta que salió de mí… supe que había perdido algo que jamás iba a recuperar.
De ahí en delante todo comenzó a tomar verdadera forma en mi vida, mi modelo a seguir había muerto de una forma tan estúpida que me hizo pensar si realmente era lo que yo pensaba, y si realmente valía la pena que yo siguiera sus pasos.
Poco a poco y sin darme cuenta me fui convirtiendo en una persona un poco más normal… Cuando entré a la prepa comencé a ser más sociable, me hice de algunos amigos que hasta la fecha conservo y comencé a ver la vida de una manera menos deprimente…
Todo esto se me ocurrió mientras cambiaba las cortinas de mi cuarto y su color rosa y sus holanes me hicieron recordar mi niñez y mi adolescencia, dándome cuenta de que mi pasado no fue como hubiese querido… He aquí la verdadera historia:
Desde que nací he vivido en esta misma casa… Cuando era niña jugaba con mis vecinitos a la Bebeleche, al Stop, al Calabaceado y también a otros juegos tontos que inventábamos.
A veces tenía discusiones religiosas elevadas con mis vecinitas a quienes llamaré “Pentecostés” y “Testiga de Jehová” (yo era “Católica”)… Nos decíamos mutuamente cómo cuando el mundo se acabara nos íbamos a arrepentir de nuestras creencias e íbamos a arder en el infierno… Después nos íbamos a jugar con nuestras barbies.
En 2° de primaria conocí a quien hoy es mi mejor amiga, y estuvimos juntas hasta 6° de primaria gracias a la participación activa que tenía su mamá dentro de la escuela.
Cuando tenía como 10 u 11 años, muy sutilmente le dije a mi mamá que ya no quería que ella me eligiera la ropa.
Poco después fui catequista junto con mi mejor amiga y otra amiga más, eramos 3 catequistas con unos cuantos alumnos… Un día simplemente dejé de ir y es algo por lo que me sentí culpable durante mucho tiempo… hasta una vez que me confesé...
Entonces ese sentimiento de culpa pasó a segundo plano cuando el sacerdote me dijo que no volviera a jugar a la ouija porque eso era igual a “prostituirse con el demonio”.
Ya para dejar a un lado el tema de la religión, hasta hace algunos años descubrí el término “agnóstico” que es lo que me describe actualmente.
Cuando estaba en la secundaria, Nirvana y el rock en general me gustaban muy poquito, mi onda era Thalía, Paulina Rubio, Los Mier y Maná.
En la prepa me volví más grupera y me gustaba El Poder del Norte, Pesado e Intocable.
Pero la Universidad… ooohhh bendita universidad que me convirtió en la persona que ahora soy, bendita facultad de Filosofía y Letras que me enseñó a ver más allá de mis narices.
De la universidad para atrás la mayoría son memorias vergonzosas, de la universidad para adelante… también hay memorias vergonzosas pero he aprendido y vivido tanto en tan poco tiempo que pienso que incluso esa niñez nefasta de la que me avergüenzo, valió la pena.
Cuando tenía 7 años le dije a mi mamá que ya no quería que me eligiera la ropa porque los holanes y el color rosa eran para las niñas bobas, y le dije también que ya no quería ir a la Iglesia porque me aburría, y que además no creía nada de lo que ahí decían.
Durante toda la primaria fui una niña antipática y antisocial que sólo se concentraba en sacar buenas calificaciones. En el recreo me la pasaba leyendo historias de terror y luego con ellas asustaba a las niñas que se me acercaban con la intención de entablar una amistad.
Cuando entré a la secundaria mis calificaciones comenzaron a bajar considerablemente porque para ese entonces me encontraba tan obsesionada con Nirvana y los Smashing Pumpkins que lo único que hacía durante todo el día era escuchar su música (a veces ni siquiera comía ni cenaba, llegaba de la escuela y me encerraba en mi cuarto a escuchar música hasta quedarme dormida… obviamente tampoco hacía la tarea).
Mis papás comenzaron a preocuparse por mi salud física y mental; física porque pensaban que tenía algún desorden alimenticio, nunca entendieron que si no comía no era por vanidad sino porque simplemente tenía la cabeza llena de otras cosas y que incluso a veces no comía porque se me olvidaba.
Me llevaron con un psicólogo… y con otro… y con otro… Perdí la cuenta de cuántos especialistas se metieron en mi mente tratando de convencerme, cada quien a su modo y con sus palabras, de que fuera un poco más sociable y un poco más “normal”… hasta que mis papás se resignaron… o se quedaron sin dinero.
Cuando Kurt Cobain murió, algo murió dentro de mí también. Sentí como una especie de escalofrío recorrió todo mi cuerpo hasta que salió de mí… supe que había perdido algo que jamás iba a recuperar.
De ahí en delante todo comenzó a tomar verdadera forma en mi vida, mi modelo a seguir había muerto de una forma tan estúpida que me hizo pensar si realmente era lo que yo pensaba, y si realmente valía la pena que yo siguiera sus pasos.
Poco a poco y sin darme cuenta me fui convirtiendo en una persona un poco más normal… Cuando entré a la prepa comencé a ser más sociable, me hice de algunos amigos que hasta la fecha conservo y comencé a ver la vida de una manera menos deprimente…
Todo esto se me ocurrió mientras cambiaba las cortinas de mi cuarto y su color rosa y sus holanes me hicieron recordar mi niñez y mi adolescencia, dándome cuenta de que mi pasado no fue como hubiese querido… He aquí la verdadera historia:
Desde que nací he vivido en esta misma casa… Cuando era niña jugaba con mis vecinitos a la Bebeleche, al Stop, al Calabaceado y también a otros juegos tontos que inventábamos.
A veces tenía discusiones religiosas elevadas con mis vecinitas a quienes llamaré “Pentecostés” y “Testiga de Jehová” (yo era “Católica”)… Nos decíamos mutuamente cómo cuando el mundo se acabara nos íbamos a arrepentir de nuestras creencias e íbamos a arder en el infierno… Después nos íbamos a jugar con nuestras barbies.
En 2° de primaria conocí a quien hoy es mi mejor amiga, y estuvimos juntas hasta 6° de primaria gracias a la participación activa que tenía su mamá dentro de la escuela.
Cuando tenía como 10 u 11 años, muy sutilmente le dije a mi mamá que ya no quería que ella me eligiera la ropa.
Poco después fui catequista junto con mi mejor amiga y otra amiga más, eramos 3 catequistas con unos cuantos alumnos… Un día simplemente dejé de ir y es algo por lo que me sentí culpable durante mucho tiempo… hasta una vez que me confesé...
Entonces ese sentimiento de culpa pasó a segundo plano cuando el sacerdote me dijo que no volviera a jugar a la ouija porque eso era igual a “prostituirse con el demonio”.
Ya para dejar a un lado el tema de la religión, hasta hace algunos años descubrí el término “agnóstico” que es lo que me describe actualmente.
Cuando estaba en la secundaria, Nirvana y el rock en general me gustaban muy poquito, mi onda era Thalía, Paulina Rubio, Los Mier y Maná.
En la prepa me volví más grupera y me gustaba El Poder del Norte, Pesado e Intocable.
Pero la Universidad… ooohhh bendita universidad que me convirtió en la persona que ahora soy, bendita facultad de Filosofía y Letras que me enseñó a ver más allá de mis narices.
De la universidad para atrás la mayoría son memorias vergonzosas, de la universidad para adelante… también hay memorias vergonzosas pero he aprendido y vivido tanto en tan poco tiempo que pienso que incluso esa niñez nefasta de la que me avergüenzo, valió la pena.
mayo 22, 2007
DOS COSAS
1. Ok, quizás me equivoqué y no todos los hombres son iguales, quizás sí haya algunos que se fijan mucho en los detalles (lo cual me da miedo, la verdad); pero por mi parte, voy a relajarme un poco y sólo concentrarme en lo básico para verme y sentirme bien conmigo misma y ante los demás... A final de cuentas si un hombre me rechaza porque cometí el sacrilegio de olvidar ponerme crema en mi codo izquierdo... no creo que valga la pena atormentarme por eso :P
2. Tengo un blog y un fotolog qué mantener. Mi problema es que no sé cómo mantenerlos. Una de las principales razones es que no sé qué clases de fotos y textos subir a mi fotolog, y qué clase de textos subir a mi blog. No sé si utilizar mi blog como un diario y mi fotolog como un lugar al que subo fotos y escribo explicaciones de las mismas, o si utilizar mi blog para escribir críticas a la sociedad y mi fotolog como un pequeño diario con ilustraciones. Tengo ese dilema. Y no sé si me di a entender, y si me di a entender espero que alguien me dé una solución.
2. Tengo un blog y un fotolog qué mantener. Mi problema es que no sé cómo mantenerlos. Una de las principales razones es que no sé qué clases de fotos y textos subir a mi fotolog, y qué clase de textos subir a mi blog. No sé si utilizar mi blog como un diario y mi fotolog como un lugar al que subo fotos y escribo explicaciones de las mismas, o si utilizar mi blog para escribir críticas a la sociedad y mi fotolog como un pequeño diario con ilustraciones. Tengo ese dilema. Y no sé si me di a entender, y si me di a entender espero que alguien me dé una solución.
mayo 11, 2007
ELLOS NI EN CUENTA
Advertencia: Post machista y superficial.
¡Atención! La Culpable de Todo, esta vez al servicio de la comunidad femenil, y basándose en su experiencia con los hombres, desea compartir información valiosa con ustedes.
¿Se han fijado que la mayoría de nosotras cuidamos hasta el más mínimo detalle cuando vamos a ver a nuestro hombre? (por “nuestro hombre” no me refiero solamente a novio, puede ser esposo, amante, amigo con derecho, pioresnada, pretendiente, pretendido, etc.)
Que si me saqué bien la ceja, que si mi collar combina con mis pulseras, que si me depilé bien el bigote, que si traigo un grumo en la pestaña, que si el cabello se me hizo frizz, que si no me pinté bien la uña del dedo chiquito del pie izquierdo…
¿Pues saben qué? ¡Relájanse! Los hombres ni siquiera notan esos detalles, y si acaso los notan, ¡no les importa!; si no me creen nada más traten de imaginarse esta conversación:
Sujeto A: Eh wey, ¿cómo te fue con la individua B?
Sujeto B: Pos chido wey.
Sujeto A: ¿Y qué onda wey?, ¿la vas a volver a invitar a salir o no?
Sujeto B: Íngale… no sé wey… lo que pasa es que todo iba con madre hasta que me di cuenta de que tenía un codo reseco wey… no sé… me cae que no...
¿Suena real?
¡Pues claro que no!
¡Atención! La Culpable de Todo, esta vez al servicio de la comunidad femenil, y basándose en su experiencia con los hombres, desea compartir información valiosa con ustedes.
¿Se han fijado que la mayoría de nosotras cuidamos hasta el más mínimo detalle cuando vamos a ver a nuestro hombre? (por “nuestro hombre” no me refiero solamente a novio, puede ser esposo, amante, amigo con derecho, pioresnada, pretendiente, pretendido, etc.)
Que si me saqué bien la ceja, que si mi collar combina con mis pulseras, que si me depilé bien el bigote, que si traigo un grumo en la pestaña, que si el cabello se me hizo frizz, que si no me pinté bien la uña del dedo chiquito del pie izquierdo…
¿Pues saben qué? ¡Relájanse! Los hombres ni siquiera notan esos detalles, y si acaso los notan, ¡no les importa!; si no me creen nada más traten de imaginarse esta conversación:
Sujeto A: Eh wey, ¿cómo te fue con la individua B?
Sujeto B: Pos chido wey.
Sujeto A: ¿Y qué onda wey?, ¿la vas a volver a invitar a salir o no?
Sujeto B: Íngale… no sé wey… lo que pasa es que todo iba con madre hasta que me di cuenta de que tenía un codo reseco wey… no sé… me cae que no...
¿Suena real?
¡Pues claro que no!
mayo 06, 2007
ES MI BIENVENIDA Y YO SOY TAN FELIZ
Parece que mi estrategia publicitaria de ir a comentar a mis blogs favoritos ha surtido el efecto esperado, ¡muchas gracias!
Me pregunto si algún día regresará mi momento de gloria en el que mis posts alcanzaban los 25 ó 30 comentarios… Sé que es mucho pedir ahora pero haré lo posible por lograrlo.
En fin, mientras pensaba en temas para mi blog y escuchaba música, escuché una canción que me hizo recordar la fascinación que tengo por las canciones que incluyen alguna fecha en su letra, he aquí algunos ejemplos:
- Madrid, a 6 de julio del 91. Hey, ¿qué tal? Las cosas por aquí ya sabes, bien, sin embargo yo estoy mal, te echo de menos, ¿dónde estás? (Los Lunes – Una canción de despedida).
- El 7 de septiembre es… es nuestro aniversario, y no sabemos si besarnos en la cara o en los labios (Mecano – 7 de septiembre).
- 16 de febrero del 2006, hace un mes, hace un año o más tal vez. Me pregunto dónde estarás (Meme y Chetes – 16 de febrero).
No sé porqué me gustan, creo que es porque me provocan nostalgia y yo adoro sentir nostalgia, creo que soy masoquista :P
O quizás también tenga qué ver el hecho de que todas esas canciones tuvieron en su momento algún significado para mí.
Si me gusta mirar al pasado, no es para lamentarme de lo que pudo ser, sino para recordar y sonreír.
Sé que hay muchas canciones más por ahí que incluyen fechas, ¿alguien se acuerda de alguna?
Me pregunto si algún día regresará mi momento de gloria en el que mis posts alcanzaban los 25 ó 30 comentarios… Sé que es mucho pedir ahora pero haré lo posible por lograrlo.
En fin, mientras pensaba en temas para mi blog y escuchaba música, escuché una canción que me hizo recordar la fascinación que tengo por las canciones que incluyen alguna fecha en su letra, he aquí algunos ejemplos:
- Madrid, a 6 de julio del 91. Hey, ¿qué tal? Las cosas por aquí ya sabes, bien, sin embargo yo estoy mal, te echo de menos, ¿dónde estás? (Los Lunes – Una canción de despedida).
- El 7 de septiembre es… es nuestro aniversario, y no sabemos si besarnos en la cara o en los labios (Mecano – 7 de septiembre).
- 16 de febrero del 2006, hace un mes, hace un año o más tal vez. Me pregunto dónde estarás (Meme y Chetes – 16 de febrero).
No sé porqué me gustan, creo que es porque me provocan nostalgia y yo adoro sentir nostalgia, creo que soy masoquista :P
O quizás también tenga qué ver el hecho de que todas esas canciones tuvieron en su momento algún significado para mí.
Si me gusta mirar al pasado, no es para lamentarme de lo que pudo ser, sino para recordar y sonreír.
Sé que hay muchas canciones más por ahí que incluyen fechas, ¿alguien se acuerda de alguna?
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